Al Faro Les Éclaireurs lo llaman “Faro del fin del Mundo” en alusión a la novela escrita por Julio Verne, inspirada en el Faro San Juan de Salvamento que queda en la Isla de los Estados. Y como Tierra del Fuego es la porción de suelo más al sur, la reminiscencia al “fin del mundo” le queda “como anillo al dedo”).

Desde el buque Ushuaia Explorer, comandado por el Capitán del barco, Don Ernesto Prato, un entrerriano que desde hace años adoptó a la capital fueguina y a las aguas del Canal de Beagle como propias, veíamos cada vez más cerca al Faro Les Éclaireurs, hasta que, de repente, estuvo frente a nuestros ojos.
De pronto, el Capitán Prato detuvo la marcha y maniobró el buque, para un lado, y para el otro, para que todos los pasajeros pudieran ver y sacarse fotografías con el Les Éclaireurs; la sensación es maravillosa en ese momento: la inmensidad del Canal es indescriptible, el eco de las olas y el sonido de los pájaros, aves y lobos marinos, es la melodía que resuena, sumada a la sensación de que no hay nada más allá de ese faro, de ladrillo, de 11 metros de altura y 3 de diámetro, rojo y blanco, que atesora nuestra mirada. La panorámica es única. Recién en ese instante comprendíamos por qué la imagen recorre el mundo entero.
Por cierto, vale contarles que “Les Éclaireurs” significa “Los Iluminadores” en idioma francés, y que el faro que lleva ese nombre está emplazado en el islote noroeste del bloque de islotes homónimos en el Canal Beagle, frente a la costa de Ushuaia.
Fuente: Teleaire.com
