Probablemente no haya ningún lugar en Sudamérica más apto para un receso invernal que la ciudad de Bariloche, en Argentina. Una gran ciudad, estilo arquitectónico propio, reservas naturales, lagos, bosques, montañas y deportes de invierno. Una ciudad dedicada al turismo.

San Carlos de Bariloche es una ciudad ubicada en el sur de la República Argentina, más precisamente en la Provincia de Río Negro. Lindan con esta magnífica ciudad el lago Nahuel Huapí (que además conforma un Parque Nacional) y la Cordillera de los Andes. Además, en el Cerro Catedral funciona uno de los centros de ski más importantes y atractivos de toda la región latinoamericana.
La ciudad, de unos cien mil habitantes, está constituida arquitectónicamente en gran parte por edificaciones de madera, inspiradas en diseños alpinos y europeos. Por otro lado, en este agradable poblado se pueden comprar los más exquisitos chocolates, y exóticos fiambres de animales típicos de este tipo de climas.
Miles de turistas suben cada invierno, y también en verano, al Cerro Catedral para disfrutar de la nieve en la alta montaña. En las épocas más frías, se puede disfrutar todos los días de la nieve recién caída del cielo, así como también utilizarla para las más entretenidas actividades, entre las que se destacan el ski y el snowboard. El ascenso al sector más alto del Cerro se realiza a través de una extensa red de airosillas que, a medida que suben, muestran a los viajantes el hermoso paisaje de montaña.
Por otro lado, el Parque Nacional Nahuél Huapí (el más antiguo de Argentina) es famoso por si atractiva geografía compuesta por el ideal complemento de lagos, lagunas, cerros y montañas. Las mayores atracciones son el inmenso lago Nahuel Huapí y el imponente Cerro Tronador, quizás las más importantes postales de Bariloche.
