Ecuador brinda una belleza única donde el visitante puede disfrutar de la vida moderna, dentro de un ambiente colonial, que les permite viajar en el tiempo, las cuales conservan su legado histórico, tanto en sus costumbres, como en sus construcciones, brindando cantidad de atractivos que el turismo valora y disfruta al máximo.
Así nos encontramos con la ciudad de Guayaquil, la cual es un centro económico del país ubicada a solo 45 minutos en avión desde Quito, al suroeste de la capital en la costa.
Allí podemos conocer el barrio de “Las Peñas”, donde los edificios son los más antiguos de la ciudad y fueron reconstruidos tras el gran incendio de 1896, los cuales representa uno de los atractivos turísticos de esta ciudad cosmopolita.
Otro de los atractivos de Guayaquil es la colina de “Santa Ana” con sus casitas de colores, los uniformes, herramientas motorizadas y la primera de las bombas de exposición en el Museo de Bomberos de la fe de los incendios que han marcado la vida de esta ciudad.
Santo Domingo es la iglesia más antigua de la ciudad que no puede dejar de visitarse, así como la cita ineludible en el itinerario turístico que es la visita al Malecón 2000 del paseo marítimo, lleno de puentes que simulan veleros, torres, lugares de reunión y áreas verdes.
La Plaza Cívica es donde se mantiene vivo el encuentro entre Bolívar y San Martín, que aun siguen vivos en el alma de sus habitantes, como los libertadores de América del Sur.
También encontramos las Playas y balnearios de “Salinas”, cerca de la ciudad están a favor de los destinos de fin de semana para los habitantes de la ciudad, que disfrutan del sol, la playa y el esplendor del mar desde la atalaya de uno de sus muchos restaurantes.
