Aunque no es novedad el intercambio de casas como una modalidad, si lo es para mucha gente que aún no la conoce, y que podría considerarla como una opción posible, sobre todo en tiempos de crisis, tan recurrentes en sudamérica. Con cada vez más adeptos en sudamérica, la modalidad suma numerosos opciones para el intercambio tanto dentro como fuera del continente.
¿Por qué habría que pensar en participar en un intercambio de casas para nuestras próximas vacaciones?. Simplemente porque además de resultar adecuado para el ahorro, podría ser la oportunidad de entablar una amistad que podría perdurar por años mientras conocemos horizontes impensados.

Imagen GermanParra
El intercambio de casas nace hace unos 40 años como una oportunidad para muchos profesores del mundo que con largos períodos vacacionales, encontraron en la modalidad, un recurso para extender las vacaciones o acrecentar la posibilidad de conocer un destino distante sin encarecer demasiado el presupuesto. Por supuesto que los tiempos ahora son otros, y para mejorar y facilitar las cosas está internet. Existen numerosos portales y sitios que promueven el intercambio de casas en distintas partes del mundo, y aseguran, que son cada vez más las casas sudamericanas en oferta, sobre todo en zonas turísticas donde muchas familias poseen una casa como segunda residencia..
El sistema de intercambio es muy simple: propone ofrecer nuestra casa para alojamiento y combinar con algún interesado que ofrezca su casa en algún punto del planeta de nuestro interés. El primer interrogante que seguramente nos aparecerá es un lógico miedo a ser engañado o a que alguien no cuide nuestra casa.
El dilema se resuelve con sitios especializados y confiables, usuarios con un historial publicado, y ante todo, permitirnos confiar en alguien para que ellos puedan confiar en nosotros. Muchos de los que utilizan ésta modalidad están tan satisfechos que repiten, permitiéndose conocer lugares que resultan inaccesibles por los costos. Algunos sitios como IntercambioCasas poseen una red de más de 25.000 socios en distintos puntos del mundo. Pero además, en algunos países como Argentina, a la que podrás llegar gracias a la existencia de económicos vuelos a Argentina, la modalidad se utiliza incluso sin salir de las fronteras.
Aseguran que si estamos dispuestos a compartir nuestra casa, todo serán ventajas: en el viaje, el costo se reduce a los pasajes y la comida, las vacaciones se alargan y permiten incluso viajar en familia a sitios tan remotos como la Polinesia, o hasta Hong Kong. Luego de un par de experiencias, es posible que muchos propietarios de sudamérica se animen a mucho más mientras otros se suman a la propuesta. Aseguran que en los programas de intercambio lo que predomina es el ambiente amistoso y familiar. Como mínimo, una buena experiencia ampliará como nunca nuestros horizontes para viajar dentro del país, y en lugares que nunca hubiésemos imaginado.
