Mendoza, Argentina
Referencias
Ubicación: Norte de Mendoza, Argentina
Distancia de Buenos Aires: 1.058 kilómetros
Aeropuerto: Mendoza
Principales centros urbanos: Mendoza
La mejor época: todo el año
Cantidad de días para visitarlo: una semana
Imperdible: las visitas a las bodegas y la fiesta de la vendimia
PARA SABER MÁS
Web de turismo oficial de Mendoza
Oasis de acequias al pie de la cordillera, la capital mendocina es el nexo de todos los caminos que hilvanan viñedos y bodegas y punto de partida para moverse hacia otros territorios colindantes.
demás, está a un paso de la frontera con Chile por el oeste y de la vecina San Juan por el norte, otra histórica provincia vitivinícola de renovado auge, pegada al cordón andino
La ciudad de Mendoza fue fundada en 1561 en el lugar donde ya había un asentamiento incaico con una red de distribución del agua de deshielo que operaba hacía un largo siglo (entonces los canales eran tres y cada uno era responsabilidad de in cacique), sistema de riego que se diversifico y creció hasta cubrir el actual recorrido de 500 Km.
Un terremoto, en 1861, destruyó por completo la ciudad, reconstruida de acuerdo a nuevas pautas urbanísticas, el eje es la plaza Independencia –ombligo de la que sale la peatonal Sarmiento, una animada calle que reúne múltiples cafés, bares y negocios- y equidistante de sus vértices se abren otras cuatros ágoras: Chile, San Martín, Italia y España. Otra plaza, la Pedro del Castillo, es el lugar exacto donde se puso la primera piedra fundamental de Mendoza y es donde se levanta el Museo del Área Fundacional, construido sobre el antiguo centro cívico.
Desde su reconstrucción, el rumor de las acequias y la sombra de tantos árboles que llegan a sumar 750.000 (la consigna, aseguran, fue plantar uno por cada 10 habitantes) se convirtieron en sus referentes urbanos más emblemáticos. La ancha y antigua avenida Civil, considerada la más linda por los locales, concluye en el parque General San Martín, un gran pulmón verde concebido en 1897 por el gran paisajista Carlos Thays. Al fondo de este reino vegetal se levanta el Cerro de la Gloria, cuya cima remata en las figuras de cobre y bronce que componen el Monumento al Ejercito Libertador que comandara el general don José de San Martín.
Al peso innegable de la historia se contrapone el presente mendocino, lleno de vigor cultural y comercial. Si las expresiones artísticas están a la orden del día y en constante renovación, el impulso que le dio a la provincia la actividad vitivinícola hoy se manifiesta en la proliferación de vinoteras y bares temáticos que ya son parte del escenario urbano, en el numero creciente de bodegas que reciben turismo y de hoteles boutique que tienen el vino como leitmotiv. Despertar rodeado de viñedos en un ámbito de supremo confort, disfrutar de la cocina gourmet bebiendo algunas de las mejores enologias de la zona y anotarse a un programa de spa donde la uva signa el carácter de los tratamientos es una experiencia única. Reservada a viajeros de presupuestos holgados, la mayoría de esos establecimientos que brindan servicios sofisticados maneja tarifas de nivel internacional.
Casi todas las bodegas para visitar se sitúan entre Mendoza y el río homónimo. Muy cerca de la ciudad aparecen las primeras, le siguen las de Maipú, luego las de Lujan de Cuyo (que son la mayoría), las d Tupungato y Tunuyan, alguna en San Carlos y por ultimo, muy al sur, las de San Rafael. En este enclave de tintes casi regionalistas, las razones del vino se conjugan con los atractivos de los programas d aventura y hasta con golf, la ultima variante en materia de alianzas con la temática enologica.
En general, todas las bodegas reciben de lunes a viernes, mañana y tarde, y los sábados por la mañana. Hay tours que se organizan desde la capital mendocina, pero no es la única modalidad ya que cualquiera puede arrimarse, por sus propios medios a la que más le interese, en estos casos, siempre conviene llamar a asegurarse de que será bien recibido.
Para aquellos que sueñan con avistar la silueta del Aconcagua, la ruta de alta montaña es una alternativa interesante que, en verano, lleva hasta el límite con Chile y culmina con el ascenso al Cristo Redentor.
Unos kilómetros antes, en Puente del Inca, se pueden ver las ruinas del antiguo hotel termal y las antiguas formaciones originadas por el agua que brota a 35º. Para llegar a esta zona hay dos caminos: la ruta 52, que trepa por en camino de cornisa de 365 curvas y contracurvas y debe, por lo tanto, evitarse cuando llueve o nieva, esta ruta para por el histórico hotel Villavicencio, hoy en etapa de recuperación y un renacimiento que se anuncia para el próximo año. La otra alternativa es la ruta 7, mucho mas simple y directa. Ambas arriman a Uspallata, pequeña y tranquila calidad que proporciona cobijo a precios moderados, desde aquí es posible emprender caminatas cortas, sumarse a actividades de outdoors y conocer Las Bóvedas con su pequeño museo de mineralogía. La vuelta, por Potrerillos, puede sellarse con una relajante bajada en balsa por el río Mendoza.
Los programas al aire libre son un capitulo fuerte en esta provincia, empezando por las cabalgatas de alta montaña, de larga tradición en el sur de Mendoza. Auque no se lo busque especialmente, el Aconcagua aparece siempre a lo lejos, entre las nubes, como parte de un imponente cordón de piedra azulada y cumbres nevadas. Es el pico más alto de toda América: 6.959 metros de roca pura.
Luego están todas las demás, las salidas en 4×4, practicas de andinismo, rappel… para vivir a pura adrenalina en el vasto dominio de los imponentes Andes.
Puedes encontrar vuelos baratos a desde Madrid (ver hoteles en Madrid) vía Buenos Aires.
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