Museo de Piedras Patagónicas de El Bolsón
Hoy visitamos el Museo de Piedras Patagónicas de El Bolsón, un original parque temático que atesora siglos de historia y de geología en cada una de sus rocas, cuidadosamente reunidas por Eduardo Lucio e Isabel, a lo largo de más de 25 años de esfuerzo e investigación.

Habíamos pasado temprano por la Dirección de Turismo de El Bolsón, en la Provincia de Rio Negro, para informarnos sobre los lugares que allí podíamos conocer y, después de evaluar varias opciones, decidimos tomar el camino del Circuito Turístico Mallín Ahogado.
En un principio, nuestra idea era llegar al Cerro Perito Moreno, pero durante el recorrido comenzamos a prestar atención a los carteles que iban apareciendo, uno tras otro, a ambos lados del camino. De pronto uno de ellos indicó: “Museo de Piedras Patagónicas” y por una de esas casualidades de la vida (o causalidades) estuvimos de acuerdo en ir a conocerlo. Y no nos arrepentiríamos de haberlo así decidido.
Porque cuando uno está de visita en un destino que no conoce, no sólo es el paisaje, la flora y la fauna, o el aire que se respira lo que determina “lo lindo” o “lo feo” del lugar, sino también la gente que recrea cada día su experiencia en ése ámbito y que está dispuesta a compartirla. “Gente linda”, como Eduardo e Isabel, es sin dudas la que conocimos en el Museo de Piedras Patagónicas.
Ellos son un matrimonio que durante más de 25 años trabajó con esfuerzo y dedicación en la recolección de las piedras más lindas, “mágicas” por qué no, y representativas de la Patagonia Argentina, y que hallaron a través del Museo la manera de transmitir todos sus conocimientos y de inculcar el respeto por la identidad del sur de nuestro país, de la que las piedras forman parte.
Cuarzo, Magnetita, Calcitas, Jaspes, Ópalos, Baritinas, Calcedonias, Geodas opalizadas rocas ornamentales, Estalactitas, Hialitas, Nódulos, Cornalinas, Ágatas, de diferentes tamaños y formas, y con coloridos impresionantes, son tan sólo algunas de las piedras que se pueden apreciar en el Museo. Además, es imperdible la exposición de meteoritos y la Pirámide Andina del parque temático.
Y para los que están interesados, en el Museo se ofrecen talleres en donde se trabaja tallando las piedras, puliéndolas, en fin, dándoles nuevas formas y transformándolas, a lo mejor, en algún “souvenir” que uno se puede llevar como recuerdo del lugar. Tal es el caso, por ejemplo, de las lámparas de piedra, los colgantes, los aros y pulseras, que forman parte de la variada cantidad de artesanías del Parque Temático, que permanece abierto todo el año (en enero y febrero de 11 a 20 horas y de marzo a diciembre entre las 11 y las 18).
Así, nuestra visita al Museo de Piedras Patagónicas terminaba y nosotros nos íbamos habiendo conocido un lugar de una riqueza incalculable, tanto geológica como histórica y culturalmente hablando, y a personas que nunca olvidaremos, Eduardo e Isabel, por su amabilidad, por la pasión con la que trabajan y porque la gente como ellos marca siempre la diferencia. Un parque temático altamente recomendable para conocer y disfrutar.
Fuente: Teleaire.com
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Fecha: December 10, 2009 at 7:48 pm
2
Fecha: December 31, 2009 at 1:12 am








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