El Desierto de Atacama ocupa unos 100.000 km2 de superficie y se ubica en el norte de Chile, en la Región de Antofagasta y el Norte de la Región de Atacama, entre los ríos Loa y Copiapó. Este desierto, el más árido del planeta está, además, enmarcado por la Cordillera de los Andes, por un lado, y por la costa oceánica, por el otro. A pesar de que, en primera instancia, uno puede pensar que es un territorio pobre y sin atractivos, Atacama es una región muy abierta al turismo a partir de hermosos paisajes e interesantes actividades.

El turismo de esta zona se basa principalmente en la belleza geográfica de algunas de sus regiones. Seguramente, el lugar más exótico y llamativo sea el famoso Valle de la Luna, ubicado sobre la Cordillera de la Sal. Este valle cuenta con formaciones de piedra y arena que, con el paso de los años y las inundaciones y vientos, ha adoptado diferentes colores y texturas que le dan un increíble parecido a la superficie lunar.
Otro increíble lugar es el campo geotérmico donde se pueden visitar los Geysers de Tatio. En las primeras horas de la mañana, estos geysers muestran una impactante actividad de fumarolas de vapor producidas por las elevadas temperaturas de sus cráteres. Hay un dato que hace de este lugar un centro turístico aún más atractivo, y es el hecho de que los geysers se encuentran a más de 4.000 metros de altura (es el campo geotérmico más alto del mundo) y rodeados por picos que alcanzan los 5.900 metros sobre el nivel del mar.

Además, el Desierto de Atacama ofrece otros lugares de interés turístico, como son el Solar de Atacama, las Termas de Puritama, el Pukará de Quitor, el Valle de la Muerte y las Lagunas Altiplánicas.
