Hacía poco que había anochecido en la autovía 2 y, de pronto, el cartel de bienvenida a la ciudad y las luces de la rotonda de acceso a la misma nos daban indicios de que estábamos ya en Mar del Plata.

Entramos por la Avenida Constitución, “la de los boliches y bares”, dirían los más jóvenes, para muchos, un punto de encuentro obligado en la noche marplatense, y terminamos justo frente al Mar Argentino.
Luces, automóviles, carteles luminosos, gente, la fábrica de alfajores Habana, la de dulce de leche Chimbote ¡qué rico!, el Club de Pesca, la Avenida Luro, la Peatonal San Martín, mucha más gente, muchos turistas, la playa popular de noche, la rambla, los “lobos”, el Casino, el tradicional Hotel Provincial… fueron, entre otros, los primeros registros visuales que tuvimos de Mar del Plata.
Y al otro día, a disfrutar del mar, la arena y el sol. El tiempo nos acompañó con una temperatura agradable, ninguna nube en el cielo y muy poco viento.
Para quienes tengan pensado visitar Mar del Plata y no la conozcan aún, les cuento que las playas céntricas, digamos, las que están frente a la Peatonal y al Hotel Provincial, son las más concurridas por la gente, pero más al sur, pasando el puerto, están las playas de Punta Mogotes, para muchos, más “top”, también con más extensión de arena en relación al mar. En ambos casos hay balnearios, con excelentes servicios de carpas y sombrillas, baños y servicios que, por un valor monetario, hacen la diferencia en cuanto a las comodidades y gustos del veraneante. De modo que la elección es sólo una cuestión subjetiva.
Más allá el faro, si pintoresco de día, con sus bandas horizontales de color rojo y blanco intercaladas, majestuoso de noche: su haz de luz se puede distinguir de noche desde la ciudad; un espectáculo imperdible.
Y qué decir de la postal viva que es el puerto de Mar del Plata, de sus embarcaciones, de los pescadores, de las “exquisitas” rabas que se comen en los restaurantes de la zona… una delicia.
Estas son, apenas, algunas imágenes, algunas descripciones de Mar del Plata, esa ciudad que año tras año eligen miles de argentinos y, cada vez más, turistas extranjeros, para pasar sus vacaciones o, cuanto menos, algunos días de descanso frente al mar.
Fuente: Mochiladeviaje.com.ar
